El PRP (plasma rico en plaquetas) es un tratamiento que utiliza el plasma de tu propia sangre, concentrado en plaquetas y factores de crecimiento. Al aplicarlo sobre la piel o el cuero cabelludo, estimula la regeneración de los tejidos.
PRP facial
Mejora la calidad de la piel del rostro: aporta luminosidad, hidratación y firmeza, y atenúa las arrugas finas. También puede aplicarse en cuello, escote y manos.
PRP capilar
Se indica en algunos tipos de caída del cabello y alopecia, para estimular el folículo piloso y fortalecer el pelo. Antes de indicarlo, la dermatóloga realiza el diagnóstico de la causa de la caída.
¿Cómo es el procedimiento?
Se extrae una pequeña cantidad de sangre, que se procesa para separar el plasma rico en plaquetas. Luego se aplica en la zona a tratar mediante microinyecciones. Al ser un producto obtenido del propio paciente, es un tratamiento seguro y con bajo riesgo de reacciones.
Suele indicarse una serie de sesiones, cuyo número y frecuencia define la médica según cada caso.